jueves, 24 de diciembre de 2009

Infierno en el paraiso

Acabo de regresar a Buenos Aires procedente de Río. Han sido casi cuatro días de gran intensidad y provecho. Os preguntaréis del porqué del título del post. Igual que titulase una crónica de mi participación en el Ironman de Hawaii, a veces el infierno y el paraíso se encuentran en un mismo lugar.



Morro del Cristo Corcovado redentor, auténtico icóno de Río de Janeiro. 700 metros altitud.



En este caso, Río y el 'hogar' que me ha acogido estos días constituyen el Paraíso:



Un entorno paisajístico único, un clima caluroso (como a mi me gusta), unas gentes abiertas y hospitalarias, una gastronomía (muchos sabéis lo que a mi me importa...), rica y buenísima, y para colmo la compañía más cercana en Río, de campeonato. A Martín Sturla ya os lo he mencionado. Un crack mundial de primera fila; sencillo, amigo de sus amigos, y un ejemplo para todos los 'aprendices' que nunca llegaremos a profesional pero que nos hubiese encantado llegar.


Capítulo a parte la novia de Martín, Renata, y su familia. Espectacular. Nos hemos sentido como invitados por el marahá de la Conchinchina...


La 'suegra' de Martín, Jo, ha estado pendiente del más mínimo detalle desde el primer minuto. La mesa en el comedor estaba SIEMPRE puesta. Siempre había comida (diversos platos), listos para ser comidos. Un refrigerador exclusivo repleto de todo tipo de bebidas y frutas (y qué frutas) dispuesto a ser consumidos. Ni os lo podéis imaginar.


Los desayunos brasileros son contundentes. Cada mañana comía como 10 piezas de fruta deliciosas (guayaba, papaya, mangos, 'fruto del conde', y todas las comunes en España...). A parte una jarra de 2 litros de suco de laranja delicioso. Y, bueno, no quiero hacerme pesado, un sinfín de alimentos.



Podría seguir un buen rato alabando el trato y el lugar, pero ahora pasamos al otro lado, al Infierno.

máquina de dar pedales junto a cocotero ...

Viajar con Sturla a un paraíso y poder entrenar con el debería incluirse en el párrafo anterior, cierto. Y más para un 'machaca' como yo, pero las cosas no fueron tan idílicas. Mi estado de forma no es el apropiado para marcarse retos, especialmente en lo que influye a mis piernas. Nadando, tras los 26.000 metros de la semana anterior, no he estado mal. En bici ya es normal que no esté al nivel de un monstruo como Martín, y más subiendo al Cristo redentor de Río. Pero a pie, estoy francamente preocupado. Siempre he sido un corredor duro, capaz de sufrir lo indecible y correr a un ritmo bastante rápido mucho tiempo. Además, el calor del subtrópico nunca ha sido un obstáculo insalvable para mi. He tenido resultados destacables bajo condiciones inhumanas de insolación. Pero estos días, he sufrido al limite teniendo que tirar la toalla (a nivel de ritmo objetivo) en los dos entrenos a pie efectuados en Río. El primer día ya lo narré en mi anterior post.
Junto a Martín antes de afrontar la rampa final del cristo. Los quilómetros iban pesando.

Al día siguiente agarramos las dos IRONBIKES, idénticas, y nos aventuramos a coronar el Cristo Corcovado. De entrada no me asustaba en absoluto. Pese a mis limitaciones escalando en bici e ir junto a Martín, el desnivel total no era en absoluto complicado para mi. Pero nada más empezar el ascenso, comprobé que iba a ser un duro día. En los primeros quilómetros de ascenso, el porcentaje era realmente duro y continuo, y me cebé siguiendo a Martín. Con la Trek de hierro sin pedal automático, todavía era más complicado. Llegué al primer mirador (ver foto), deshidratado y fundido. A partir de ahí, la cosa mejoró algo. Fueron un total de 3 horas de ascenso y una de bajada (no era continua). El asfalto tampoco era fino y el descenso era duro, en especial para mi capsulitis crónica.



Primera parada en el mirador chino en el ascenso al Cristo. Ahí no valía ni para tacos de escopeta. Al fondo se divisa el propio Cristo, y más atrás el también mítico 'Pao d'Asucar' al final de la praia de Copacabana.



Alto en el camino, en la 'mesa del emperador', exhiviendo la peluca que transporté hasta lo alto del cristo. A falta de pelo natural...



La guinda infernal fue la carrera a pie y la nadada del último día (ayer). Imaginad lo que es correr al rededor de una laguna a más de 30 grados y con humedad casi en saturación. Horrible. El entreno consistía en un progresivo de 40 minutos con aceleración cada 10 minutos. Primero 30 minutos de carrera contínua en la que ya sufrí de lo lindo. Aguanté hasta la primera aceleración de Martín. A partir de ahí decidí recuperar 10' y acelerar a lo que me daban las piernas y el alma otros 10'. Para que os hagáis una idea, dándolo todo, conseguí ir a 4' el km. Equivalente a ir en competición máxima. Fueron tan solo 15 kms, pero no recuerdo otro entreno más duro en sensaciones que este. A las 2 horas, natación. Parecía un momento para refrescarse un poco, pero no. La piscina del club deportivo Flamenco (el más fuerte del país en todos los deportes), estaba cerrada y fuimos a una isla exclusiva de la laguna donde corrimos en la que había una piscina para socios de 25m descubierta. Pintaba bien, pero, jamás nadé en un caldo tan caliente (...). Por lo menos estaba a 35 grados. Te metías y notabas calor. Imaginad lo que era nadar a ritmos inferiores a 1'20'' por 100 metros. Solo faltaba echar unos fideos en el agua y la comida estaba lista...


Como veis, me quejo mucho de lo que he sufrido, pero estoy seguro que nada más aterrizar en el Prat, me tire de los pelos recordando lo bien que se sufría en Rio de Janeiro junto al bueno de Martín Sturla...


No se si será pronto o tarde, pero Martín acabará viniendo a Barcelona para ser durante un tiempo indeterminado, un Gladiador más. Que se preparen nuestros rivales!!


FELIZ NAVIDAD A TODOS MIS LECTORES y a los que no me leen tambien!!

martes, 22 de diciembre de 2009

Entrenando en Rio de Janeiro 1

Hola a todos, como veis este blog es internacional...

Ahora os escribo desde Río de Janeiro, ciudad pre-olímpica. Llevo aquí dos días, con clima subtropical... jeje; mientras otros están con la bufanda y los patucos viendo la televisión, yo nado en la playa de Ipanema o pedaleo por Copacabana...
No creáis que todo son 'flores y violines'. Hoy he sufrido de lo lindo. Estoy en Río invitado por la familia de la novia de Martín Sturla y entreno con él...

Baño de recuperación tras el entreno junto al crack Sturla.

Siempre he presumido de tener una muy buena adaptación a los climas cálidos, con un alto rendimiento físico. Pues bien, no se si ha sido mi falta de entreno, el correr con un triatleta pro como él, o qué, pero contaba con no acabar la sesión. Se trataba de unas series a pie'de 1000 a ritmo 3'25'' . En total dos bloques de 4 con 1 minuto entre series de recuperación. Hasta aquí todo 'fácil'. El trote era en una carretera que va sobre una terraza natural a unos 500 metros de altitud con unas vistas espectaculares (ver fotos), y atravesando un bosque selvático, con saltos de agua cada ciertos metros.

Parece el paraíso, pero no lo ha sido. Unos 33 grados y una humedad altísima, algo de desnivel, y correr detrás de Sturla. Todo sumado a mi estado físicamente pobre, dan como resultado que a la cuarta serie, me estaba arrastrando. Por suerte y por honor, he acabado todas las series y en la última he tenido la desfachatez de salir un poco antes que Martín y apretarle al final para que no me alcanzara... Era la serie con desnivel negativo, claro. Con los 30 minutos del previo, y los 15 finales, en total debemos haber corrido unos 18 buenos quilómetros que me han dejado tocado y casi hundido.

Por la tarde, bueno, a las 2 horas, me he ido con Carol a la 'praia da Ipanema'. Allí he elongado un poco y me he lanzado con bandera roja a nadar 45 minutillos para recupar... Por la noche banquete en la casa de la suegra de Martín (era el aniversario de bodas) y he comido hasta morir...
Mañana toca la coronación: Subir al Cristo Corcovado, auténtico símbolo de Rio de Janeiro. Un coloso de 30 metros de pura piedra que corona un 'morro' de 750 metros de desnivel. Las rampas finales son de infarto. Encima subo con una btt de hierro que lo mejor que tiene es la pegatina de TREK. Que me perdonen sus dueños de la misma; encima que me la prestan... Pero será otra peque;a tortura. Entre la dureza, el calor y humedad que seguro hará, y que voy otra vez con Sturla (4h 26 minutos en el sector ciclista del IM Brasil...), es fácil que me retuerza como un alacrán. Ya os contaré.

El Cristo Corcovado desde la ventana de la habitación en la que estoy aposentado...

Y os paso alguna otra foto de Rio. La primera en el paseo en las TREK que usaremos para subir al Cristo, paseando en dirección a la praia. La otra una vista de los múltiples 'morros' de la ciudad, un lugar paradisíaco.



lunes, 14 de diciembre de 2009

ARGENTINA!!

Preparaos para un buen tostón...:

Primeros días en Capital Federal argentina. Con esta ya son seis estancias en la megaciudad de Buenos Aires. Me siento muy integrado en ella. Pese a todos los problemas financieros del país, es una ciudad espectacular y de la que podríamos aprender muchas cosas.

A nivel deportivo no estoy teniendo demasiada suerte. Llegué un viernes por la mañana y tras dos desplazamientos a la ‘pileta’ en la que siempre nado cuando vengo por acá (Club Natación Suther), este año se pusieron bravos con la obligatoriedad de presentar una ergometría y un informe de un cardiólogo para visar mi capacidad física para entrar en una instalación deportiva… Parece surrealista aplicado en un tipo como yo que he hecho ya tantas animaladas sin caer muerto, pero en si es una norma que debería aplicarse en nuestro primer mundo, por ejemplo.

También me ha fallado mis expectativas de conseguir una bicicleta para moverme-entrenar por acá. No es una prioridad suprema para mí, pero pensaba conseguirla.

Por último la carrera a pie. Es aquí en lo que estoy más limitado físicamente por mis problemas en el pie. Sin embargo es lo único que pude hacer ayer. Un ‘trote’ de unos 18 kms por una reserva ecológica de humedales que está a la vuelta de la casa de mi suegra, junto al río Plata (una bestialidad de estuario que parece un mar y del que no divisas su otro extremo en Uruguay). Ha estado bien. He podido intercalar 8 kms casi a ‘ritmo objetivo’ (el de la maratón que no podré seguir), y el resto sin machacar demasiado.

Mañana lunes tengo previsto doblar sesión de natación en dos piletas diferentes y un buen masaje a los módicos precios que la conversión monetaria favorece a ‘gallegos’ como yo, con el bolsillo ‘lleno’ (es un decir) de euros.

En el apartado social, dos hechos destacados en el fin de semana:




1- Cena con mi buen amigo Martín Sturla. El mejor triatleta IM de centro y sudamérica en la actualidad. Top 10 en Hawaii 2008, tres victorias en un IM y un sinfín de triunfos de altísimo nivel. Lo conocí en el Campeonato Mundial de larga del 2000 en Niza. Era el único argentino que acudía y me arrimé a él (en el buen sentido de la palabra...) en el desfile y la cena. Desde entonces y teniendo en cuenta todas mis visitas a Argentina, fuimos haciendonos más amigotes. Mañana mismo voy a entrenar con él.
Está viviendo sus mejores años como triatleta Pro y tiene el gran mérito de ser el único que vive en Argentina, pese a las dificultades del pais.



Acá Martín muestra en su mano su segundo triunfo en el IM de Brasil, en 2008, año que coincidimos allá y que se me manifestó mi querido Neuroma de Morton...


Cenamos en una parrilla cerca de su nueva casa en Palermo Hollywood y luego nos reunimos tomando un te. El 20 de diciembre me voy con él a Río de Janeiro invitado a casa de sus futuros suegros. Ya me tiene preparado un buen planning de entrenamiento con él incluyendo la subida al gran Cristo de Río en una btt de préstamo. Ya os contaré.

Abierto Argentino de Polo 2009. Mi primera expectación en un evento de estas características. De hecho no había visto jamás un partido de polo. Argentina es sin duda la primera potencia mundial en Polo. Este elitista deporte en las ciudades más poderosas del mundo occidental es en cierta forma asequible para una buena parte de los jóvenes y no tan jóvenes de la clase media y alta Argentina. Los caballos y el ganado vacuno pesan todavía mucho en la cultura y economía del país, y eso se nota por ejemplo en el Polo.



Mi cuñado, sin ir más lejos, tiene siete yeguas con las que juega al polo con sus amigos cada fin de semana. Igual que nosotros quedamos para pedalear el sábado a la mañana, ellos juegan al polo y se sacian con un buen asado en el campo. No está mal…

A lo que íbamos, Abierto Argentino 2009. Final, los dos mejores equipos, ambos de Buenos Aires, juntando entre ambos ‘ochenta goles’.
Explicación: El nivel de un jugador de polo se demuestra con su handicap, tal que el golf, y lo máximo son 10 goles. Pues bien, en un equipo de polo hay cuatro jugadores y en este partido estelar, todos ellos eran de máximo handicap. Sería algo así como si jugasen un partido de fútbol 11 Mesis contra 11 Mesis, para entendernos. El terreno de juego era espectacular. Gigante. Más de 300 metros de largo por más de 100 de ancho, con un césped impoluto, como si de un green de golf se tratara.


El partido fue muy emocionante, hasta para un neófito como yo, decidiéndose en el último momento con gol de oro en la prórroga, tras los 8 igualadísimos tiempos en los que se fueron alternando ambos equipos, la Ellerstina y la Dolfina. Este último, cuenta en sus filas con Adolfo Cambiaso, mejor jugador mundial. Fue todo un espectáculo, y lo mejor de todo fue que entramos sin 'boleto'. Cuan 'Nueve Reinas', usamos un par de trucos para entrar y ahorrarnos los más de 1500 pesos que cobraban por alguna de las localidades.
El ambiente era de lujo, con patrocinadores de la talla de Rolex y Mercedes. Eso si, pese a estar a unos días del inicio oficial del verano austral, nos helamos de frío (ver foto), con viento directo durante las dos horas que estuvimos en lo alto de la grada.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Gladiadores en el Sagnier

Hoy héramos casi 40 'gladiadores' en las pistas de atletísmo a las órdenes de Ivan Muñoz. Tocaba dejarse la piel y tomar nota de ello.

Dos pruebas y un solo objetivo, exprimir el cuerpo en busca del máximo rendimiento. Un test no es un test sin que termines como si de una competición se tratase. Juntándose tanta gente, el rendimiento se dispara.

Particularmente, dudaba sobre la conveniencia o no de participar en ese circo, pero viendo tanto gallo de corral, la motivación me ha podido. Una gozada sufrir rodeado de compañeros.

El nivel del equipo sube año tras año. Si hace no mucho tiempo mi rendimiento sobre el tartán era cabecero, hoy he sido uno más. No entro en mis problemas físicos y de falta de ritmo.

Mención especial para Korje, que en una salida bestial en curba, parece haber tenido una rotura muscular en el isquio cuando aceleraba en la primera curba (24'' en el primer 200...), i 55'' al final. ¡¡Ánimo Jordi!!, que el domingo tienes cita en Vilanova!. No obstante, no ha sido el mejor tiempo. Ha sido para un chico que no conozco con zapatillas de clavos que lo ha dejado en 54''...

Test 400: Mi serie ha sido de las rápidas, con un gran resultado de Miquel Gerrero, que ha hecho una demostración de explosividad en el ecuador de la vuelta a la pista. Por mi parte, bajando de minuto por los pelos. Jeje. 59''

Test 1500: Aquí ya eran palabras mayores. No basta con tener capacidad física innata. Hay que llegar trabajadito. Richard y Carlos han salido ambiciosos y yo he dudado en el momento clave, quedandome descolgado de esa cabeza. Apretando los dientes al máximo he pasado por 3'11'' el quilómetro y he acabado en 4' 45''.

En fin, ¡¡ que puedo darme por satisfecho!!!

martes, 8 de diciembre de 2009

Futuro Incierto

El domingo corrí en Mataró. Era un día clave para hacerme comprender a mi mismo en qué punto estoy. Y ese punto se acerca más al de las recomendaciones externas de entrenador, podólogo, traumatólogo, familiares... que al de mi corazón, no al que late, sinó al que guía mis sentimientos.

Quise y no pude. Sabía que era casi imposible poder correr a 3'55'' toda la media, pero tenía que intentarlo. Los dos días previos no fueron oportunos para el reto, pues viernes me casqué 18 a pie y 4000 en piscina (record de la pretemporada), y el sábado 95 en bici dándolo todo en las costas.
Foto hurtada en http://www.miquelmorales.es...

El pie tampoco me trasmitía muy buen feeling. Pero ya estaba allí y entre aquella multitud, quise meterme en el papel de tantas otras veces en las que llegaba bien preparado. El primer contratiempo fue el pulsómetro. Llevaba meses sin usarlo y fue darle al crono y quedarse sin fuerzas, como su amo. Afortunadamente me fijé en la hora que era al dar la salida y cuando me salí de la pantalla de trabajo se recuperó la hora. No podía controlar con toda exactitud el ritmo, pero me bastaba. Yo iba fuerte, casi al límite que mi cuerpo permitía conocedor de lo que se avecinaba. Son años de experiencia para conocerme bien.

Cuando pude hacer las restas mentales fiables para saber ritmos, superaba el km 6, y consiguía rodar algo por debajo de 3'55''. La bajada ayudó, obviamente. Pero en ese momento (km 6), supe que era imposible aguantar así toda la carrera.

Ya no hablo de las molestias y en cierto modo dolores en la planta del pie. Mis piernas no admitían ese ritmo como asumible. No dejaba de pensar en la supuesta responsabilidad de ser liebre en la maratón a 2h45. Tendría que mantener esa velocidad 36 kms más... Desolador.

Como en una obra, al tejado se llega ladrillo a ladrillo, y mi pequeño muro en Mataró lo autofijé en el ecuador de la carrera. Tenía que llegar al km 10, y a poder ser al 11, al ritmo marcado. Para ello tuve que apretar los dientes de verdad, pasando por 38'55'' (10 segundos de cojín por el descenso del principio). En el km 11 solté amarras... Estaba trinchado e íbamos a contraviento.

Perdí a propósito mi grupeta y empecé a calcular el tiempo que me salía si pasaba a ritmo de 4'30''. Mientras pensaba (cuesta en ese momento), pasé el 12 con parcial de 4'20''. Me pasaban corredores, entre ellos Jaume Font, vecino, compañero de equipo y compañero en bomberos. Le deseé suerte. Entonces me pasó el grupito de la cuarta chica y primera local, que iba con dos 'guardaespaldas' y algunas rémoras oportunistas. Pensé en que sería más llevadero ponerme a rebufo y así lo hice.

Desconexión mental (método patentado 'pormigo mismo' en los momentos difíciles de una carrera), y los quilómetros iban pasando. Rondábamos los 4' - 4'10'' según tramo. Parecía haber encontrado mi ritmo despues de la crisis. Incluso me apeteció saltar del grupo a la caza de la tercera chica, escoltada por un ciclista, adelantando a mi compinche Jaume.

Fue un espejismo. En breve supe que había sido algo temerario y tuve que volver a soltar pedal. Ya se acercaba la subida final y volví a ser superado por gente, entre ellos Jaume, con el que parecía haber un pique interesante.

En la rampa me costaba horrores. Perdí la noción del tiempo, pero sabía que rondaba la hora 25. Apreté los dientes en un tramo final más suave viendo a Jaume suficientemente cerca como para confiar en el cojín del tiempo de chip al haber salido yo algo retrasado. Y así fue, en el pique que siempre acabamos encontrando en carreras como esta, un miserable segundo de margen me dieron la insuficiente alegría de haber ganado el pulso a mi amigo Jaume, pero el tiempo final de 1h 25mi 15 seg, pese a no ser malo (4'03''/km), es desesperanzador de cara a mis objetivos en marzo, y más sumándole mis dolores pedestres.
Como dato: en el año 2000, año en el que corrí la maratón de Barcelona (saliendo precisamente desde Mataró), hice mi mejor marca en media con 1h 15min... es decir, diez minutos menos que el domingo.

Hoy miércoles tengo todavía las piernas tocadas y me duele el pie. He salido con Richard a rodar con la cabra 75 kms y las molestias neuronales eran evidentes. Mañana podólogo+Fisio. Pasta y más pasta en pos del milagro. A ver si se cumple...

El viernes marcho a sudamérica. No se que será de mi preparación física. Intentaré nadar con un equipo de natación bonaerense que ya conozco y entrenar con el superclase Ironman-pro Martin Sturla (que por cierto ganaba este domingo el Avia Half IM Punta del Este) . Estoy invitado a casa de su novia en la olímpica Río de Janeiro. Será cuestión de pegarme unos largos en Copacabana. Ya os contaré!

Perdonad el rollo de hoy...

sábado, 5 de diciembre de 2009

P2 / H3C Estreno oficial

Si amigos. Hoy se ha hecho la presentación en sociedad de mi nueva màquina, la P2/H3c. Todo en ella es 'km0'. Desde el cuadro CERVÉLO P2c (procedente de Julius Cardus), el grupo durace 10v (reciclado de mi look), el manillar OVAL (procedente de exposición), hasta mis HED3carbon, usadas únicamente en un IM y con renovación de pegatinas. Ya solo falta añadirle, cuando me llegue de los EE.UU, mi nuevo sillín ISC Adamo Road, este si que será nuevo.

Me veo un poco gordo, la verdad (estoy rozando los 80 kg), pero es tiempo de criar carnes, que luego las vamos perdiendo por los caminos.

Esta semana estoy tocado. Catarro gripal y mi pie que no está todavía en condiciones; estoy limitado. Además, esta semana he corrido dos veces 18 kms (ayer una de esas), y se ha notado en los piques de esta mañana. Si la semana pasada 'fanfarroneé' un poco con mi comentario de que había puesto en fila a los élite del equipo, hoy me la tengo que envainar. A la ida todavía he estado ahí un buen rato, pero a la vuelta, después de un tirón fuerte al que he respondido bien de Julio, me he quedado roto en el alto que precisamente la semana pasada estuve fino y he llegado una semana más tarde que el grupo, en el que me han comentado que casi ha habido sangre.

Os dejo un pequeño video de mi nuevo 'rodar'. He mejorado ciertamente posición, pero todavía no me veo muy pro... habrá que adelantar un pelín el sillin todavía y bajar otro poco el manillar, además de adelgazar un poco.


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Foto y videos gentileza de Serxu i Richard... maestros bloggeros.

Mañana, mitja marató de Mataró. A sobreviri y a por el lote, de jabones.

jueves, 3 de diciembre de 2009

martes, 1 de diciembre de 2009

''Lázaro, levántate y anda!'

Haciendo honor a mi segundo apellido y a la cita bíblica, el fin de semana e inicio de la presente ha sido complicada.


Si el sábado conseguí poner 'en fila' a los élite del equipo en el alto de la Maladona, una hora después de llegar a casa, me sobrevino un fuerte catarro vírico con fiebre, congestión y decaimiento que me dejó K.O. para el resto del día. El domingo fui un zombie, y el lunes faena tuve con levantarme, llevar a mi hijo a la guarde, e ir en bici a Barcelona para asistir a una rueda de prensa de la nueva plataforma de la que soy el secretario (Plataforma per a la Defensa del Patrimoni Históric de Bombers de Barcelona).

A lo que iba con el título de esta entrada, tras caer en sentido figurativo nuevamente (este inicio de temporada se me está haciendo un calvario), hoy me he liado la manta a la cabeza y pese a no estar ni mucho menos recuperado del todo (esta noche seguía con febrícula), me he ido a correr lo máximo que calculaba aguantaría. En total 18,5 kms del tirón. Hasta ahora no había pasado de 14 y haciendo un parón en el ecuador.

El ritmo no ha sido muy bueno, la verdad. Calculo que he mantenido una media ligeramente superior a 4'20'' por km, pero dadas las circunstancias, debo estar satisfecho. El domingo me toca la media maratón de Mataró (me inscribí antes de saber que me operaba), y no quiero perder el lote de productos de limpieza que regalan... Cuando la marca no va a poder ser ningún aliciente, el obsequio puede maquillar el empuje necesario.

En Mataró, puede ser que me sienta como hoy y me cueste bajar de 1h34', pero mis pretensiones, ya puestos, van a ser muy altas... Quiero correr ya al ritmo que me va a tocar mantener en marzo en la Marató de BCN... Eso es ir bastante rápido (1h 22min 25 seg), sobretodo para mi nivel actual.

Vamos a ver si el 'milagro' de Lázaro se cumple!!